
En Fustaire somos especialistas en dar vida a los rincones difíciles. El hueco bajo la escalera suele ser uno de los espacios más desaprovechados de una vivienda debido a la inclinación del techo y la complejidad geométrica de sus ángulos. En este proyecto a medida en Barcelona, hemos transformado un tiro de escalera ciego en un despacho en casa luminoso, ergonómico y con gran capacidad de almacenaje.
El diseño se adapta milimétricamente a la pendiente de los peldaños combinando una amplia mesa de escritorio con una cajonera vertical de cuatro cajones y un armario inferior de dos puertas en la zona de menor altura, ideal para organizar material de oficina o documentación. Fabricado en un impecable lacado blanco mate con discretos tiradores metálicos, el mueble se funde con la arquitectura de la pared, aportando ligereza visual y multiplicando los metros útiles de la vivienda.

Antes de nuestra intervención, el espacio bajo la escalera constaba de un área diáfana de difícil acceso donde los muebles estándar o cajoneras sueltas dejaban gran parte del volumen superior y posterior completamente desaprovechado, acumulando polvo y rompiendo la estética de la estancia.

El resultado exterior es un frente limpio y minimalista en blanco mate con tiradores ergonómicos de aluminio. Los frentes se cortan con precisión milimétrica siguiendo la pendiente exacta de cada peldaño, integrando el mueble como si fuera un muro de carga más del diseño original de la vivienda.

Al tirar del asa, el módulo se desliza suavemente hacia el exterior revelando un interior revestido en acabado textil. Incorpora estanterías regulables de gran fondo y una cajonera interior inferior de tres cajones, permitiendo organizar desde abrigos y calzado hasta maletas con total comodidad.